Valle Roncal y Javier

Este fue nuestro primer viaje en autocaravanael que marcó un antes y un después en nuestra manera de concebir la idea de viajar, viviendo el viaje.

 

Por si teníamos alguna duda, este viaje disipó cualquier atisbo.

Supuso, sin retórica alguna, cumplir un más que anhelado sueño, así como un cambio radical en nuestra concepción de viajar.

 

 

 

Eran tantas las ganas que teníamos que, el mismo día en que nos la entregaron, salimos de viaje en dirección al querido y añorado Valle de Roncal, en Navarra, llegando a Isaba, más en concreto a su camping situado a las afueras camino de Belagua, ya anochecido.

El viaje, por la serpenteante y estrecha carretera que sube hacia Burgui siguiendo paralela al Río Esca -muy famoso por sus históricas almadías, rememoradas año tras año, en las que trasportaban los troncos talados en los altos bosques hasta los aserraderos-, a tardanas y oscuras horas, no fue ni fácil ni agradable, pero nos daba igual.

Cuando, por fin, aparcamos la autocaravana dentro del camping de Isaba, nos invadió una más que intensa sensación de bienestar, de paz, de felicidad, que fue in crescendo a medida que recorríamos con nuestras asombradas pupilas un firmamento, limpio y puro, atestado de infinidad de estrellas.

Qué más podíamos pedir!?

Qué más podíamos desear!?

Valle de Roncal

Castillo de Javier

 

 

y, la mejor para el final