Bretagne

BRETAGNE
Abril 2015

El domingo 5 de abril, por la tarde, partimos desde Donostia con la intención de conocer en la medida de lo posible la atractiva, interesante, y romántica Bretagne en el noroeste de Francia.
Disponemos de una semana, seguro escasa, para impregnarnos de todo aquello que seamos capaces de asimilar de esta preciosa y singular región.
En principio, seguro que modificable en su momento, visitaremos Vannes, Rochefort en Terre, Josselin, Pont Aven, Concarneau, Kercanic, Kerascoët, Locronan, Brest, Erquy, Dinard, Saint Malo, Dinan, Cancale, Mont Saint Michel, y Fougères.

recorrido previsto inicialmente

Para una semana son demasiados sitios, así que algunos quedarán inadvertidos, y es posible que el devenir del recorrido incorpore algún otro no contemplado inicialmente.
Una adecuada mezcolanza de historia y actualidad, de pasado y presente, de mar y montaña, sobre todo de mar, porque Bretagne respira mar por los cuatro costados, y también historia celta y bretona, todo ello apasionante.
En cada noche, está prevista la posibilidad de pernoctar en camping, sea de la red ACSI sea de la de Camping Cheque, disponemos de ambas.
No obstante, siempre que sea posible, utilizaremos áreas de servicio para autocaravanas, ya que en este tipo de viaje, en que no permaneceremos mucho tiempo en un sitio concreto, aconseja más este recurso.

Antes de iniciar este “viaje”, resultarán oportunos unos comentarios a modo de introducción:
El origen pretérito de Bretaña reside en Armórica (país frente al mar), región que comprendía la actual Bretaña, parte del Departamento del País del Loira y el litoral de Normandía.
Se tienen referencias de Armórica desde los años 50 a.C., a partir de sus relaciones comerciales con Britania (Gran Bretaña actual) y con Roma, quien invadió la Galia y posteriormente también Britania por el apoyo de los celtas bretones a los armoricanos que resistieron la invasión. Los armoricanos no eran galos ni considerados como tales.
Este es el argumento de las historias de Astérix, en su tierra de Armórica. Hay quién sitúa su aldea en la actual Erquy, que visitaremos.
También hay quien sitúa en Armórica, aunque siglos después (s.VII), al Rey Arturo, con sus Caballeros de la Tabla Redonda.
En el s.V, Armórica se rebela contra Roma, y a partir de ahí (y hasta el s.VII) comienza una “invasión” de celtas bretones, procedentes de la actual Cornualles y del actual País de Gales, que huyen del asedio que padecen tanto de anglos como de sajones.
En estos siglos sufrieron invasiones de godos y francos, sublevándose una y mil veces, la última a finales del s.VIII independizándose de los francos, más en concreto del Emperador Carlomagno, y fundando el Reino de Bretaña.
En los s.IX y X, los vikingos se establecen en la zona de la actual Normandía, y Armórica queda reducida a Bretaña y parte del País del Loira, que todavía hoy es reclamado como integrante de Bretaña por el nacionalismo bretón.
A partir del s.X, el poder franco y la beligerancia bretona convirtieron el Reino de Bretaña en el Ducado de Bretaña, cuasi independiente bajo la soberanía francesa, como solución intermedia admitida por las partes.
Finalmente, en 1532, se produce la anexión definitiva a Francia.

El bretón como lengua procede del celta británico, siendo la única lengua celta que ha sobrevivido fuera de las Islas Británicas. Con el paso del tiempo, recibió muchas influencias del francés, hasta llegar a la situación actual de defensa y resurgimiento, gracias al carácter independiente y beligerante de los bretones existente en sus genes a lo largo de los siglos.
Los bretones como pueblo tienen similitudes obvias a los escoceses, pero con la diferencia de que éstos no tuvieron que abandonar su patria original.

Nos ponemos en marcha:

2015/04/05
Salimos tarde porque la actualización del Garmin resultó errónea, de tal manera que no funcionaba, esperamos poder arreglar este problema serio a la vuelta.
Así que hubimos de recuperar e instalar el sygic del iphone, sólo de Francia, porque si no el móvil estaría saturado y daría problemas de otro tipo.
Armados de paciencia por los obstáculos de partida, conseguimos llegar hasta Niort, donde pernoctamos en un área de la autopista, de las que tienen de todo, bien preparadas con todo lo necesario, que las hay y muchas en Francia, en las autopistas.

2015/04/06
Tras una plácida noche y un restaurador desayuno en el área de la autopista, salimos hacia el norte con dirección a Concarneau, dando antes un rodeo que nos lleva primero a Vannes, luego a Rochefort en Terre, y pasando de largo en Pont Aven, sin parar, después de prescindir de Josselin, alcanzamos por fin Concarneau, donde, tras un frustrado desplazamiento a un camping de un pueblo cercano, en el que no parecía haber persona alguna, pernoctamos en el área de una estación de tren en desuso, en la Avenida de la Gare, a unos 5′ del centro andando, donde ya había unas cuantas autocaravanas descansando.
Así pues, los lugares visitados hoy, tras descartar Pont Aven (por culpa de unas obras en el lugar) y Josselin (por falta de tiempo), han sido Vannes y Rochefort en Terre.

Y los que visitaremos a lo largo de este viaje, tras varios cambios, serán los siguientes (y por este orden):

Vannes, Rochefort en Terre, Concarneau, Point du Raz, Brest, Méneham, Erquy, Saint Malo, Cancale, Mont Saint Michel y Fougères

Vannes (201504)

Vannes, donde aparcamos en un párking cerca del puerto, gratuito por festivo, frente a la muralla de la ciudad vieja, nos recibe con una reconfortante imagen de los jardines, que engalanan los imponentes muros, regados con un agradable riachuelo que da sentido a unos antiguos lavaderos en su orilla. Completan la florida acogida una reventona hilera de almendros en flor.
Tras un pequeño recorrido por el quartier medieval, con sus típicas casas ensambladas, nos dirijimos a la parte vieja, entrando por un pétreo portal, paseando por sus estrechas y empedradas calles, sin dejar de visitar la catedral, con sus preciosas vidrieras y su gran órgano.
Camino adelante, desembocamos en otro portal, por el que salimos, deslumbrados, a la animada plaza del puerto, ahíta de embarcaciones de recreo en la ría, de motos y coches en el gran párking, y gente por doquier en sus agradables y animadas terrazas.
Rodeando por fuera la muralla, volvimos al párking para seguir viaje, con una agradable sensación dejada por la animada zona del puerto.

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murallas de Vannes

 

 

 

 

 

 

el riachuelo y los jardines realzan la muralla

 

 

 

 

 

 

casa típica del barrio medieval, fuera del recinto amurallado

 

 

 

 

 

 

 

 

casa señorial del barrio medieval

 

 

 

 

 

 

acceso al recinto amurallado

 

 

 

 

 

 

 

 

primera vista de la catedral tras acceder al recinto amurallado

 

 

 

 

 

 

 

fachada de la catedral

 

 

 

 

 

 

 

 

el efecto óptico hace que las casas lleguen a tocarse

 

 

 

 

 

 

 

 

nave central de la catedral, adornada con frescas y naturales dalias

 

 

 

 

 

 

 

 

vidrieras en los anejos laterales de la nave central

 

 

 

 

 

 

 

 

la torre campanario de la catedral pone paz entre dos vecinos enfrentados: los entramados se vencen y cada planta es más ancha que la anterior, aquí el efecto óptico no es la causa principal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

salimos del recinto amurallado por el arco que da al puerto deportivo

 

 

 

 

 

 

 

 

y al atravesar el arco de salida, un cambio mayúsculo: umbrías, sliencios, medievo, y escasos transeúntes, se tornan en luminosidad, algarabía, modernidad, y multitudes paseando y relajándose en las terrazas de las agradables brasseries

 

 

 

 

 

 

 

 

el puerto deportivo es pequeño, coqueto, y extraordinariamente bien ubicado, a escasos metros de las terrazas de los restaurantes que pueblan la amplia y luminosa plaza, y al lado de un inmenso y cómodo párking

 

 

 

 

 

 

 

 

riachuelo y jardines jalonan el recinto amurallado

 

 

 

 

 

 

da pena irse….

 

 

 

 

 

 

nos llevamos un grato recuerdo de este variopinto, sorprendente y acogedor lugar

 

 

 

 

 

 

 

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Rochefort_en_Terre

Rochefort en Terre, es un tranquilo, agradable y florido pueblecito, con una preciosa placita donde los turistas se solazan en un día luminoso de primavera tras pasear despacio por sus callejuelas.
Disfrutamos de su pequeña y original, amén de antigua, iglesia, y después de unas deliciosas y variadas pastas de te adquiridas en una encantadora tienda que, suponemos, fue en su día un bastante lujoso restaurante.
Ayer, en Vannes, ya pudimos conocer y disfrutar otra delicia bretona: el far.
Como interés turístico, Rochefort tiene un castillo, medio en ruinas, con unas edificaciones anexas agradables, que fue adquirido tiempo ha por unos pintores americanos. Posee una ermita antigua muy interesante.
Aparcar la autocaravana en la entrada de este pueblo no ha sido sencillo, por las estrechas cuestas, pero al menos nos hemos acercado mucho evitando andar más de la cuenta.

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acceso a lo que queda del Castillo de Rochefort en Terre

 

 

 

 

 

 

acceso peatonal

 

 

 

 

 

 

 

 

Casa de Guardia del castillo, hoy restaurante

 

 

 

 

 

 

camino flanqueado por viejos árboles, y jardín interior

 

 

 

 

 

 

 

 

encantadora, típica y antigua ermita en los terrenos del castillo

 

 

 

 

 

 

 

casa vigía con puerta de salida hacia el valle

 

 

 

 

 

 

castillo y jardín con pozo, vistos desde la salida al valle

 

 

 

 

 

 

castillo desde el pozo del patio

 

 

 

 

 

 

 

 

construcciones típicas en el pueblo

 

 

 

 

 

 

 

 

calle principal desde la plaza

 

 

 

 

 

 

plaza del pueblo

 

 

 

 

 

 

terrazas para turistas

 

 

 

 

 

 

elegante biscuiterie con salón de té

 

 

 

 

 

 

espartana nave central de la iglesia

 

 

 

 

 

 

 

 

vidrieras en los anejos laterales

 

 

 

 

 

 

 

 

exterior de la iglesia

 

 

 

 

 

 

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Y volvemos hacia Concarneau.

2015/04/07
En el área de la antigua estación de Concarneau, hacemos el necesario mantenimiento de vaciados de la autocaravana, una vez desayunado adecuadamente. La pernocta en este párking cuesta 4€. Anoche no vimos el poste de los tickets, pero esta mañana si y lo sacamos. Al final, no pernoctaremos otra noche y se lo regalamos a una familia de Escoriaza que llegan, con una autocaravana decorada abundantemente con motivos indios y con cuatro niños pequeños, al área un poco antes de nuestra partida. Es la segunda familia española que vemos, no se ven por aquí.

Concarneau

Concarneau nos recibe en una preciosa y fresca mañana, que iniciamos con un recorrido turístico en el Celtic Train (6€/pax) por esta bonita ciudad volcada al mar, con preciosas y salvajes playas a su alrededor, y con una sorprendente Ville Close que, andando esta vez, nos hizo pasar un placentero rato entre sus tiendas, donde compramos un jersey (los días son luminosos y soleados pero bastante frescos) y un chubasquero marinero (aunque el sol brilla un día y otro), y en sus terrazas, en una de las cuales saboreamos una estupenda sidra bretona, muy rica.
La Ville Close ha sido un encantador y sorprendente descubrimiento. Esta pequeña ciudad amurallada, ubicada en la totalidad de una isla, fue un recinto militar defensivo. Hoy es lugar de esparcimiento agradable lleno de tiendas, bares y terrazas, amén de un museo del mar.

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ciudadela Ville Close, y puerto de Concarneau

 

 

 

 

 

 

acceso a la Ville Close

 

 

 

 

 

 

atardecer sobre el puerto

 

 

 

 

 

 

plage de Les Sables Blancs, desde el Petit Train Celtic

 

 

 

 

 

 

puerto deportivo desde el pequeño tren

 

 

 

 

 

 

entramos en la Ville Close

 

 

 

 

 

 

florida y ondulante ornamentación en foso interior

 

 

 

 

 

 

 

 

primera defensa de la ciudadela

 

 

 

 

 

 

calle principal, y prácticamente única

 

 

 

 

 

 

 

 

coqueto y diminuto restaurante

 

 

 

 

 

 

 

 

plaza de la ciudadela, antiguo patio de armas, hoy llena de agradables terrazas y restaurantes, en un magnífico y soleado día; aquí descubrimos la deliciosa cidre breton

 

 

 

 

 

 

 

embarcaciones de recreo fondeadas, enmarcadas en una de las salidas al mar desde la ciudadela

 

 

 

 

 

 

 

 

 

pasear, sin prisa, dejándose llevar, por la concurrida ciudadela, en una tarde soleada, es una delicia

 

 

 

 

 

 

 

nos despedimos de la Ville Close, una muy agradable sorpresa

 

 

 

 

 

 

 

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Repitiendo el corto paseo andando hasta el área, continuamos el viaje.
Un viaje que nos llevará hasta Brest, prescindiendo de los antiguos y típicos pueblecitos bretones de Kercanic y Kerascoët, que dejaremos para un próximo viaje, pero que, tras Brest, los sustituiremos por otro no menos típico: Méneham.

No obstante, no dejamos pasar la ocasión de acercarnos a la

Pointe_du_Raz

Pointe du Raz es el cabo bretón más occidental de Francia y uno de los más accidentados. Todo el entorno es muy similar a Finisterre en Galicia, de hecho se denomina igual. Es una zona muy agreste con unas espectaculares vistas al abierto Canal de la Mancha. Tras un paseo de algo más de media hora por senderos habilitados, habiendo dejado la autocaravana en un párking anexo de pago (que no nos cobran por no haber nadie en la cabina y tener la barrera levantada), disfrutamos de unos paisajes excepcionales, así como de una escultura de la Virgen de los Náufragos y de un faro con rádar de unas instalaciones militares.

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acceso a la agreste y natural Pointe du Raz

acceso a la agreste y natural Pointe du Raz

 

 acantilados en Finistère

acantilados en Finistère

 

atardecer en la Pointe du Raz, en Finistère

atardecer en la Pointe du Raz, en Finistère

 

el cabo de la Pointe du Raz, lo más occidental de Francia

el cabo de la Pointe du Raz, lo más occidental de Francia

 

 disfrutamos del más tardano atardecer en Francia, nadie en el país ha visto hoy más sol que nosotros

disfrutamos del más tardano atardecer en Francia, nadie en el país ha visto hoy más sol que nosotros

 

Notre Dame des Naufragés, trae recuerdos de la arrebatadora capilla de la Virgen Negra e Rocamadour, Dordogne, consagrada también a los naufragios

Notre Dame des Naufragés, trae recuerdos de la arrebatadora capilla de la Virgen Negra de Rocamadour, Dordogne, consagrada también a los naufragios

 

acantilados más al norte

acantilados más al norte

 

de más cerca

de más cerca

 

incluso una playa

incluso una playa

 

ermita asomándose a los acantilados

ermita asomándose a los acantilados

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Seguimos viaje a Brest.
Inicialmente, teníamos previsto pernoctar en un camping del extrarradio de Brest, o bien en otro en la zona de Crozon al otro lado de la bahía, pero llegamos muy tarde, estaba todo apagado y no pudimos localizar a guarda o responsable alguno, así que volvimos a atravesar Brest de lado a lado y nos dirijimos a una zona estupenda en el Port de Plaissance du Moulin Blanc, zona deportiva, con playa, puerto marítimo, oceanográfico, y variadas actividades deportivas de agua.
Aparcamos frente al puerto deportivo con unas buenas vistas a infinidad de embarcaciones de recreo y nos dispusimos a pernoctar tras una reconfortante cena.

2015/04/08

 

Brest

Brest, capital de Bretagne, donde una anaranjada y casi llena luna nos ha acompañado toda la noche, atravesando por momentos su luz los mástiles desnudos de las embarcaciones deportivas.
Sabíamos que en las proximidades de este párking había un lugar donde poder realizar el mantenimiento de vaciados correspondiente, y lo encontramos: un poste escondido en la tapada trasera de un párking de coches, donde podías llenar agua, con una lentitud pasmosa, y vaciar el wc, pero las aguas grises se despositaban, según me explicó un francés que lo hizo previo a mi, directamente en el suelo, tal cual; cosa que no hicimos por improcedente.
Una vez hecho el mantenimiento, parcial en este caso por lo comentado, y una vez decidido desplazarnos al centro de Brest en autobús desde una parada distante unos metros de donde estábamos, nos movimos al párking de camping cars del Oceanópolis, lugar que atrae permanentemente muchos visitantes, a juzgar por la cantidad de plazas disponibles.

La línea urbana 3 hace el recorrido desde Oceanópolis al centro (y sigue) de Brest con una periodicidad corta, en determinadas horas cada 10′, y con un rango horario elevado, hasta medianoche, así que es ideal para nuestro interés.

Descendemos en la Place de la Liberté y nos acercamos a recibir información en la oficina de turismo.
Las principales referencias que nos indicaron y tuvimos en cuenta fueron:
Castillo de Brest, de uso militar actual y albergando el Museo de la Marina.
Tour Tanguy, redonda y antigua, torre vigía de la bahía.
Ciudad Vieja, referencia de cómo era Brest antes de la guerra, y, en concreto,
Rue Saint Malo, que en unos pocos metros expone las casas más antiguas de la ciudad, dignas de ver, aunque llegar allí suponga vencer las cuestas de la Rue Vauban.
El recorrido desde el Ayuntamiento, Ti Ker en bretón, Place de la Liberté, Rue de Siam, Pont de Recouvrance, desde el que admirar el Castillo y la Tour Tanguy, por momentos acompañados nuestros pasos de los eficientes y modernos tranvías de la ciudad, hasta la ciudad vieja es un verdadero placer, flanqueados por infinidad de comercios, restaurantes y terrazas, en una de las que nos tomamos un descanso y comimos.
Cogimos el tranvía hasta la Place de la Liberté y desde allí la línea 3 de bus hasta Oceanópolis, para seguir viaje.
Brest es moderna y funcional, y con una industria comercial pesquera muy importante. Queda un poco lejos de la Bretaña Romántica.

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puerto deportivo de Brest al atardecer

puerto deportivo de Brest al atardecer

 

Hôtel de Ville, Ti Ker en bretón, en la Place de la Liberté, punto de arranque de la peatonal (y tranviera) Rue de Siam, importante nervio de Brest

Hôtel de Ville, Ti Ker en bretón, en la Place de la Liberté, punto de arranque de la peatonal (y tranviera) Rue de Siam, importante nervio de Brest

 

el tranvía atravesia de oeste a este la ciudad, facilitando la movilidad de paisanos y turistas, aquí en la Rue de Siam

el tranvía atravesia de oeste a este la ciudad, facilitando la movilidad de paisanos y turistas, aquí en la Rue de Siam

 

moderno tranvía en una moderna ciudad

moderno tranvía en una moderna ciudad

 

el final de la Rue de Siam, ya cerca del Pont de Recouvrance, está sembrado de restaurantes con terraza

el final de la Rue de Siam, ya cerca del Pont de Recouvrance, está sembrado de restaurantes con terraza

 

Castillo bastión de Brest, 17 siglos lo contemplan, hoy cuartel de la Marina Francesa, que alberga el Museo del Mar

Castillo bastión de Brest, 17 siglos lo contemplan, hoy cuartel de la Marina Francesa, que alberga el Museo del Mar

 

torreones de acceso al castillo, hoy sólo militar; la entrada al museo se hace a la izquierda por donde está el cartel azul

torreones de acceso al castillo, hoy sólo militar; la entrada al museo se hace a la izquierda por donde está el cartel azul

 

jardines y murallas del castillo, al fondo el Pont de Recouvrance

jardines y murallas del castillo, al fondo el Pont de Recouvrance

 

Tour Tanguy

Tour Tanguy

 

Pont de Recouvrance, acceso a la ciudad vieja de Brest; en primer término las fragatas de la Marina Francesa en las dársenas del Castillo, y la Tour Tanguy

Pont de Recouvrance, acceso a la ciudad vieja de Brest; en primer término las fragatas de la Marina Francesa en las dársenas del Castillo, y la Tour Tanguy

 

vista general de la dársena militar, Tour Tanguy en primer término y Castillo al fondo

vista general de la dársena militar, Tour Tanguy en primer término y Castillo al fondo

 

Rue Saint Malo, la más antigua calle de Brest, conservada (de forma deficiente) tal y como era originalmente

Rue Saint Malo, la más antigua calle de Brest, conservada (de forma deficiente) tal y como era originalmente

 

pintoresco escusado público en Rue Saint Malo

pintoresco escusado público en Rue Saint Malo

 

Rue Saint Malo

Rue Saint Malo

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En la oficina de turismo nos habían dado una revista de Brest y proximidades, donde pudimos conocer la existencia de un poblado antiguo de casas con techo de paja construidas entre las rocas, llamado Méneham o Ménez Ham.
Parecía la oportunidad ineludible de resarcirnos de no haber visitado Kercanic y Kerascoët, poblados antiguos con techos de paja congelados en el pasado, y hacia allí nos dirijimos. Además, está ubicado de alguna manera en dirección a Morlaix, aunque con un importante desvío, que es hacia donde tenemos pensado ir mañana.

 

Méneham

Méneham encanta, directamente, embriagan sus casitas y embriaga el entorno donde se ubica, entre rocas, y al abrigo de un cúmulo rocoso que le protege del viento y del mar próximo.
Un mar de verdes y azules intensos, de playas muy blancas, mar abierto y rocoso, impresionante.
Grabamos un video que nos ayude a conservar lo que sentimos en este hermoso lugar, confiando en que nuestra propia memoria guarde las especiales sensaciones que nos llevamos.

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playas de arenas blancas y aguas de intensos azules y verdes

playas de arenas blancas y aguas de intensos azules y verdes

 

aguas frías y rocosas

aguas frías y rocosas, estamos en el Canal de la Mancha

 

poblado de Meneham, al atardecer, al abrigo de rocas milenarias

poblado de Meneham, al atardecer, al abrigo de rocas milenarias

 

aquí, como en Kerkanic y Kerascoët, las techumbres son de paja

aquí, como en Kercanic y Kerascoët, las techumbres son de paja (era lo que tenían, de sus cosechas de cereal)

 

interior de vivienda típica, al fondo el horno, para cocinar y dar calor

interior de vivienda típica, al fondo el horno, para cocinar y dar calor (se puede ver la paja del techo)

 

exterior de la vivienda

exterior de la vivienda

 

al lado de la vivienda, anejo para animales y almacén

al lado de la vivienda, anejo para animales y almacén

 

parte del poblado

parte del poblado

 

otra de las casas, esta más moderna

otra de las casas, esta más moderna

 

encastrada entre rocas, con la puerta de acceso al otro lado

encastrada entre rocas, con la puerta de acceso al otro lado

 

esculturas populares en rocas, aprovechando bien su forma natural

esculturas populares en rocas, aprovechando bien su forma natural

 

el lugar es realmente espectacular, impresiona

el lugar es realmente espectacular, impresiona

 

aguas intensas

aguas intensas

 

breve explicación del origen del poblado

breve explicación del origen del poblado

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Seguimos viaje hacia Morlaix, donde pernoctaremos en un área que hay en la Rue de Brest, junto al río, próxima al Hospital.

2015/04/09
El área es compartida con todo tipo de vehículos, pero las pocas plazas reservadas a camping cars están pegadas al río y cerca de todo lo necesario para el mantenimiento, incluyendo desagüe de aguas grises.
Tras una noche plácida con sólo otra autocaravana por compañía, partimos hacia Erquy.

 

Erquy

Erquy es un lugar paradisíaco, conocido por ser la cuna de Astérix y Obélix, de Uderzo, y por sus famosas huîtres naturales locales.
El lugar es un verdadero goce para los sentidos, unas largas y blancas playas, en las que se practica el car-vela desde muy niños como pudimos ver.
Todo rezuma tranquilidad y placer, el tiempo parece deternerse.
Las vistas desde el área de camping cars son magníficas, pudiendo llegar al pueblo atravesando andando las playas, aunque uno de los tramos es pedregoso.

Finalmente, fuimos hasta el pueblo con la autocaravana, aparcando normalmente como si de un coche se tratara, ventaja que se tiene con una autocaravana que no sea grande.
La calle que discurre paralela al mar es animada, con restaurantes y terrazas agradables que ofrecen unas vistas inigualables de la bahía y sus playas.
Una de las, poderosas, razones por las que hemos llegado hasta aquí son las ostras; amén de tener debilidad por las aventuras de Astérix y Obélix.
Las huîtres de Erquy tienen fama mundial, y merecida.
Paseando sin prisa observando de reojo las terrazas, decidimos sentarnos en la de La table de Jeanne, acogedora, agradable y con un esmerado servicio.
Llegamos un poco tarde, unos minutos después de las dos de la tarde, horror!, la cuisine est fermée. Cada vez que escuchamos esa frase en Francia entran ganas de no dar de comer en España a francés alguno que se aventure por nuestros restaurantes y tabernas después de las dos y después de las ocho de la tarde.
Afortunadamente, nuestro objetivo eran las ostras, les fruits du mer, y no la cocina, que para cocina la nuestra, la española en general y la del norte en particular. Así que pas probléme.
Nos endilgamos una docena de ostras locales de morirse, riquísimas, de buen calibre y presentadas abiertas y con limón y una salsa de fuerte sabor que apenas utilizamos. Además, a mucho mejor precio del habitual en España para esa calidad: apenas 18€ la docena.
Para quitar el malísimo sabor (es broma claro) de las ostras, degustamos las noix de Saint Jacques, las equivalentes a nuestras vieiras, en dos diferentes presentaciones, ambas deliciosas: con una crema y sobre un puré de patata con mantequilla.
Regamos todo con un chardonnay y acabamos con un tiramisú, y pagando claro.
Hicimos el muy corto desplazamiento de vuelta al área y gozamos de nuestra inimitable siesta nacional.
El resto de la tarde lo dedicamos a relajarnos en las hamacas disfrutando del sol y de las vistas, amén de discutir con un francés que, recién llegado al área, quiso colocarse en una plaza que nosotros habíamos pillado inmediatamente que fue dejada por su anterior inquilino, por sus vistas.
Nos cenamos un buen salmón (traído de casa) con verduritas y un rato después a planchar la oreja, las dos porque tanto trajín agota.
La sensación es de haber ‘descubierto’ un lugar al que volver, Erquy y su área lo merece.

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área de autocaravanas de Erquy

área de autocaravanas de Erquy

 

playa de Caroual, en las cercanías de Erquy

playa de Caroual, en las cercanías de Erquy

 

al otro lado de esa colina está el pueblo de Erquy, estamos en la playa de Caroual

al otro lado de esa colina está el pueblo de Erquy, estamos en la playa de Caroual

 

inmensa playa donde se hacen carreras de carsurf, o algo parecido, windsurf sobre ruedas

inmensa playa donde se hacen carreras de carsurf, o algo parecido, windsurf sobre ruedas

 

en la inmensidad absoluta, por tierra, mar y aire, una gaviota se adueña del lugar

en la inmensidad absoluta, por tierra, mar y aire, una gaviota se adueña del lugar

 

naturaleza en pleno y solitario esplendor

naturaleza en pleno y solitario esplendor

 

playa de Erquy, la del área está al otro lado de las colinas del fondo a la derecha, justo las que se representan en las aventuras de Astérix y Obélix

playa de Erquy, la del área está al otro lado de las colinas del fondo a la derecha, justo las que se representan en las aventuras de Astérix y Obélix

 

noix de Saint Jacques et huîtres, con Chardonnay, en un encantador lugar; hay que cuidarse que la vida es mu dura......

noix de Saint Jacques et huîtres, con Chardonnay, en un encantador lugar; hay que cuidarse que la vida es mu dura……

 

otra perspectiva de la apetecible comida

otra perspectiva de la apetecible comida

 

brindamos por ti!

brindamos por ti!

 

parafraseando a Uderzo, que por boca de Obélix repetía sin cesar: "están locos estos romanos..."

parafraseando a Uderzo, que por boca de Obélix repetía sin cesar: «están locos estos romanos…»

 

el área de autocaravanas está muy bien, amplia y bien equipada; la pena es que entre la playa y el área se interponga un párking grande de coches

el área de autocaravanas está muy bien, amplia y bien equipada; la pena es que entre la playa y el área se interponga un párking grande de coches

 

estamos un poco lejos de la playa, en verano, con el párking lleno de coches, será mucho menos agradable

estamos un poco lejos de la playa, en verano, con el párking lleno de coches, será mucho menos agradable

 

todo para nosotros, qué paz se respira!

todo para nosotros, qué paz se respira!

 

playa inmensa, tranquilidad inmensa, relajo inmenso

playa inmensa, tranquilidad inmensa, relajo inmenso

 

especial atardecer

especial atardecer

 

las nuevas tecnologías ayudan a preparar los viajes y a recopilar información para el blog

las nuevas tecnologías ayudan a preparar los viajes y a recopilar información para el blog

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2015/04/10
El objetivo para hoy era Dinard, Saint Malo y Dinan, para acabar en un camping situado en Chapelle aux Filtzméens, llamado Domaine du Logis (5*) ubicado en un castillo del s.XV.
Teníamos la opción de pernoctar en Cancale, si este pueblito nos encantaba como Erquy.

Dinard lo pasamos de largo porque salimos de Erquy más tarde de lo aconsejable, aunque agusto nos hubiéramos quedado aún más.

 

Saint_Malo

Saint Malo ha sido otra muy grata sorpresa, en su Intra Muros. Veníamos predispuestos a ver algo muy chic, muy Mónaco, Nice o similar. Pero es un lugar elegante, distinguido, muy bonito, muy tranquilo, por el que pasear sin prisa entre sus calles llenas de buenos comercios de todo tipo y de terrazas cubiertas en muchas de sus calles y plazas.
Dimos una vuelta entre las murallas y disfrutamos de las vistas de las playas y del Petit Bé y del Grand Bé, luego de una catedral con unas magníficas vidrieras y un deslumbrante rosetón.
Tras esta visita de Saint Malo Intra Muros, pensamos en comer, y en una de las calles, la Rue Jacques Cartier, pudimos elegir entre un buen número de restaurantes. Nos decidimos por La Taverne Bretonne, donde, tras unas buenas raciones de moules, a la crema y a la marinera, conocimos por fin las galettes, una especie de crêpes de trigo sarraceno que rellenan con todo lo que se les ocurre, y que resulta ser el plato más recurrido por los bretones, junto con las crêpes, en este caso para los postres.

Probadas las galettes y las crêpes ya conocidas, y utilizando la ya apreciada cidre bretonne, brut claro, nos dimos por satisfechos y volvimos a la autocaravana que habíamos aparcado en la calle que sale de la ciudad por donde está el Casino de Saint Malo.

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Castillo de Saint Malo

Castillo de Saint Malo

 

llegamos a la ciudad amurallada de Saint Malo

llegamos a la ciudad amurallada de Saint Malo

 

galeón-museo atracado en el puerto, justo al lado del acceso al recinto amurallado (al fondo del todo, aparcamos la autocaravana)

galeón-museo atracado en el puerto, justo al lado del acceso al recinto amurallado (al fondo del todo, aparcamos la autocaravana)

 

acceso a la ciudad amurallada, protegido por el castillo

acceso a la ciudad amurallada, protegido por el castillo

 

alegre y concurrida plaza nada más entrar en el recinto amurallada de Intra-Muros

alegre y concurrida plaza nada más entrar en el recinto amurallada de Intra-Muros

 

Rue Jacques Cartier, plagada de restaurantes con terraza; el del centro es La Taverne Bretonne, donde comimos

Rue Jacques Cartier, plagada de restaurantes con terraza; el del centro es La Taverne Bretonne, donde comimos

 

interminables terrazas cubiertas de restaurantes típicos

interminables terrazas cubiertas de restaurantes típicos, en la misma calle

 

acogedora y relajante plaza dentro del recinto amurallado

acogedora y relajante plaza dentro del recinto amurallado

 

mercado de verduras en la plaza anterior

mercado de verduras en la plaza anterior

 

original construcción, claramente defensiva

original construcción, claramente defensiva

 

fotografía aérea de Intra-Muros, expuesta en un comercio local

fotografía aérea de Intra-Muros, expuesta en un comercio local

 

puerta de acceso a Intra-Muros desde el mar, al fondo el Grand Bé

puerta de acceso a Intra-Muros desde el mar, al fondo el Grand Bé

 

Grand Bé, en primer término a la derecha, y Petit Bé, al fondo a la izquierda, desde la ronda de Intra-Muros

Grand Bé, en primer término a la derecha, y Petit Bé, al fondo a la izquierda, desde la ronda de Intra-Muros

 

clases de vela en la bahía (como una pata con sus patitos)

clases de vela en la bahía (como una pata con sus patitos)

 

asomados a la ronda de guardia de Intra-Muros, la ciudad amurallada de Saint Malo

asomados a la ronda de guardia de Intra-Muros, la ciudad amurallada de Saint Malo

 

Capilla de Saint Aaron, de comienzos del XVII, pocas referencias tan antiguas quedan en Saint Malo

Capilla de Saint Aaron, de comienzos del XVII, pocas referencias tan antiguas quedan en Saint Malo

 

breve referencia histórica de la añeja capilla

breve referencia histórica de la añeja capilla

 

preciosa, también arquitectónicamente hablando, nave principal

preciosa, también arquitectónicamente hablando, nave principal de la Catedral

 

espectacular rosetón!!

espectacular rosetón!!

 

elegantes arcadas coloreadas por las vidrieras

elegantes arcadas coloreadas por las vidrieras

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Cancale

Cancale nos decepcionó, seguramente sin motivo, pero lo hizo.
No permiten aparcar autocaravanas en todo el pueblo, y dirigen a todas ellas a un lugar muy apartado en un monte, de pago, poco o nada atractivo (tanto que entramos y salimos seguido, aunque el escaso tiempo trascurrido hizo que el ticket resultara gratuito) y muy lejano al centro o al puerto pesquero, que era donde nosotros queríamos ir por si se terciaba una nueva ración de ostras, ya que habíamos sabido que mariscadoras locales vendían sus ostras a 5€ la media docena! Desconocemos qué calidad y calibre tenían pero merecía la pena probar.
Tras recorrer el pueblo sin poder parar por las prohibiciones, decidimos continuar viaje, cargando con un enfado importante, hacia el camping del castillo previsto para la pernocta de hoy.

 

Chapelle_aux_Filtzméens

Chapelle aux Filtzméens, más en concreto el Domaine du Logis, nos recibe casi desierto y poco antes del cierre de la recepción, pero el encargado de la misma y el lugar lo compensan con creces. Las instalaciones son buenas y las parcelas también, así como los servicios de que disponen. Es un buen cámping, recomendable sin duda.
Nos instalamos, conectamos agua y luz, y ponemos a cargar todos los aparatos directos e indirectos de que disponemos.
Inducidos por el recuerdo de las galettes y las crêpes, preparamos en la cocina de la autocaravana un par de cada que degustamos con la sensación de estar a la altura de las comidas en Saint Malo este mediodía. Cabe decir que estas especialidades son poco elaboradas y por tanto fáciles de hacer.

2015/04/11
El objetivo de hoy es Mont Saint Michel, y, si es posible, Fougères, acabando con ello nuestro viaje por la entrañable Bretagne.

 

Mont_Saint_Michel

Mont Saint Michel, vaya por delante, pertenece a Normandía, por lo que quedaría fuera de este viaje a Bretaña, pero resulta que la frontera entre ambas es el río que desemboca en este promontorio rocoso situado en una isla mareal, amén de que los bretones dicen que pertenece a Bretaña.
Está unido al continente por un istmo, una pequeña banda de tierra firme que se cubre todos los días de agua tras las mareas que llegan a provocar variaciones de hasta 15m, como las habidas este mismo año. En ese momento, se convierte en isla. Cuando la marea está baja, la “playa” resultante es infinita, literalmente, y apenas puede divisarse en lontananza el mar, el Canal de la Mancha.
El centro neurálgico, en todos los aspectos, lo constituye la Abadía de Saint Michel, cuya historia es un conglomerado de cultos diversos.
Inicialmente, en tiempos de los celtas bretones, aquellos coetáneos de Astérix, el promontorio estaba dedicado a cultos de druidas, existiendo allí un gran megalito, y construyéndose después a su alrededor un cementerio.
Tiempo después, unos ermitaños se establecen allí, siendo abastecidos por el cura del actual pueblo de Beauvoir, entonces Astériac (curiosa similitud), que es el más cercano al promontorio.
La actual abadía tiene su origen en el s.VIII, destruida y reconstruida posteriormente, hasta la situación actual fortificada de comienzos del s.XIII tras las luchas entre bretones, ingleses y normandos.
Prácticamente se abandona y entra en ruina, hasta que en los inicios del s.XVII se reconstruye y vuelven las peregrinaciones.

A finales del s.XVIII, como consecuencia de la Revolución Francesa, los monjes benedictinos salen de la abadía, que se convierte en prisión para más de 300 sacerdotes.
Y a finales del XIX se cierra la prisión por decreto de Napoleón III, estableciéndose allí hoteles y otras dependencias determinando el comienzo de su esplendor actual como uno de los principales recursos turísticos de Francia, siendo el lugar más visitado con más de tres millones de personas por año.

El desplazamiento ayer tarde hasta el camping du Logis y el de esta mañana del camping hasta Mont Saint Michel, ha supuesto dar un rodeo excesivo en kilómetros y en tiempo, aunque el camping merece la pena.
Lo cierto es que comprobamos la existencia de un área de autocaravanas en Beauvoir, que es el pueblo más próximo a Mont Saint Michel, que está muy bien, tal y como demuestra su lleno. El área cuesta 12,5€ por noche y está muy bien ubicada.
Llegamos al enorme párking habilitado y vemos que cuesta 21€ sólo (es un sarcasmo) y que el asignado a las autocaravanas es, casualmente (es otro sarcasmo), el más alejado de todos ellos.
Desde el párking más cercano, tras andar un trecho, se puede coger un bus, gratuito, hasta casi (te dejan a unos 300m) la entrada al recinto amurallado. Estos buses llevan dos cabinas, una a cada extremo, para evitar tener que dar la vuelta.
El tiempo es muy bueno, es sábado, y la afluencia de gente es tremenda. Sólo pensar que en verano se llegan a superar las 20.000 visitas diarias….!!
Las cámaras de fotos arden por doquier. La visión a distancia del promontorio con su esbelta abadía, impresiona la primera vez. Verlo justo en el estuario del río hace pensar en los embates soportados, desde mar y desde tierra, a lo largo de tantos siglos, resistiendo orgulloso cualquier ataque. Amén, claro, de los continuados asedios guerreros.
La entrada en el recinto es emocionante, te arrastra a tiempos remotos. Las edificaciones mantienen un aire pretérito, si bien su sobreexplotación comercial desdibuja la imaginación: la única calle real que discurre desde el portón de entrada, antaño levadizo, hasta la abadía, está ahíta de tiendas, restaurantes y hoteles; no hay bajera libre. Y ahíta, cómo no, de gente.
Los pocos y, obviamente, pequeños hoteles son caros: habitaciones desde casi 200€, y suites por encima de los 500€. El lugar es extraordinario, también sus precios.
Los turistas descargan sus cámaras, y sus bolsillos en las tiendas y restaurantes. En uno de ellos volvemos a dar cuenta de las ricas galettes y de la muy rica sidra bretona, con crêpe de manzana flambeada al Calvados (sin palabras….). En Saint Malo, compramos dos botellas, nos queda una para el último día, mejor noche.
La ronda de guardia del recinto amurallado también está llena de turistas que tratan infructuosamente de llevarse consigo una parte, aunque sea pequeña, del lugar.
Los paisajes que se divisan desde las murallas son impresionantes: el mar se ha retirado al bajar la marea y apenas se vislumbra al fondo de una inmensa playa, ahora surcada por hileras de turistas con guía, antes invadida por las avasalladoras aguas del Canal de la Mancha.
Tras un agradable paseo, sin prisa, llegamos a la entrada de la abadía. Entrar en ella supone pagar 9€ por persona.
La visita merece la pena, la abadía está bien conservada, tiene infinidad de estancias acogedoras para la época y es realmente bonita e interesante. Pensar que los monjes siempre han sabido vivir bien, no es andar descaminado.
Todas las salas, el refectorio, el muy agradable claustro, y la especial y trascendente cripta de enormes columnas, no dejan indiferente. Realmente, la visita merece la pena.
En un momento del recorrido interno, en una terraza abierta a lontananza, con unas preciosas vistas, los turistas aprovechan para fotografiar también a gaviotas confiadas, y hambrientas, que permiten unos primeros planos jamás obtenibles en otros lugares.
Y, justo antes de terminar la visita, una personal y emocional sorpresa: la enorme rueda, de tracción monjil, con la que subían a través de la pared exterior, y mediante unos pequeños vagones, los víveres y demás abastecimientos necesarios.

Vienen a la memoria las imágenes de El Nombre de la Rosa, y tocan y retocan interiormente.
Compramos galletas bretonas, riquísimas de verdad, y unos recuerdos, y, subidos de nuevo en el bus de dos caras, desandamos el camino hasta nuestra casita móvil.

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antes de ir, para evitar problemas de acceso, nos informamos de las mareas del día

antes de ir, para evitar problemas de acceso, nos informamos de las mareas del día

 

saliendo del párking, el último de todos para autocaravanas, con Mont Saint Michel en la lejanía

saliendo del párking, el último de todos para autocaravanas, con Mont Saint Michel en la lejanía

 

nuestra primera visión completa de Mont Saint Michel, con la imponente Abadía destacando sobre el montículo, tras bajar del bus (gratuito) que acerca desde el párking (caro)

nuestra primera visión completa de Mont Saint Michel, con la imponente Abadía destacando sobre el montículo, tras bajar del bus (gratuito) que acerca desde el párking (caro)

 

selfie para demostrar que hemos estado aquí, aunque bien puede ser un montaje

selfie para demostrar que hemos estado aquí, aunque bien puede ser un montaje

 

Abadía de Mont Saint Michel

Abadía de Mont Saint Michel

 

el agua llega en pleamar hasta los mismos pies de estas murallas, como atestiguan las humedades inferiores

el agua llega en pleamar hasta los mismos pies de estas murallas, como atestiguan las humedades inferiores

 

puerta levadiza de acceso al recinto fortificado

puerta levadiza de acceso al recinto fortificado

 

puerta de acceso, en su día levadiza, desde el interior

puerta de acceso, en su día levadiza, desde el interior

 

nos adentramos en el recinto

nos adentramos en el recinto

 

creperies y restaurantes por doquier para atender a mareas de turistas; en verano ha de ser agotador

creperies y restaurantes por doquier para atender a mareas de turistas; en verano ha de ser agotador

 

la siempre concurrida de turistas Grand Rue Intra Muros

la siempre concurrida de turistas Grand Rue Intra Muros

 

la ronda de guardia, siempre muy transitada, ofrece muy buenas vistas

la ronda de guardia, siempre muy transitada, ofrece muy buenas vistas

 

una mirada especial a la especial bahía mareal

una mirada especial a la especial bahía mareal

 

allá al fondo fondo está el mar

allá al fondo fondo está el mar

 

desértica imagen de la inmensa bahía en bajamar

desértica imagen de la inmensa bahía en bajamar

 

vista de la bahía desde la puerta de acceso a la Abadía

vista de la bahía desde la puerta de acceso a la Abadía

 

escalera de entrada a la Abadía

escalera de entrada a la Abadía

 

seguimos subiendo escaleras, arriba, pegadas a la pared, hay sillas reposadoras de piedra

seguimos subiendo escaleras, arriba, pegadas a la pared, hay sillas reposadoras de piedra

 

Abadía y campanile de la iglesia

Abadía y campanile de la iglesia

 

el río desemboca justo sobre el montículo de Mont Saint Michel, la izquierda del río (según la fotografía) es Normandía y la derecha Bretagne

el río desemboca justo sobre el montículo de Mont Saint Michel, la izquierda del río (según la fotografía) es Normandía y la derecha Bretagne

 

campanile que en su día montaron con un helicóptero, a juzgar por unas maquetas y dibujos de una sala contigua

campanile que en su día montaron con un helicóptero, a juzgar por unas maquetas y dibujos de una sala contigua

 

es más fácil comer de la mano de los humanos, permitiendo una gran proximidad, que buscarse la vida por ahí

es más fácil comer de la mano de los humanos, permitiendo una gran proximidad, que buscarse la vida por ahí

 

presumida como pocas

presumida como pocas

 

gaviota protagonista de esta preciosa vista de la bahía mareal

gaviota protagonista de esta preciosa vista de la bahía mareal

 

nave central de la iglesia abacial, todo muy espartano

nave central de la iglesia abacial, todo muy espartano

 

cabecera de la nave central de la iglesia abacial

cabecera de la nave central de la iglesia abacial

 

doble columnata, alternada no pareada, en el claustro

doble columnata, alternada no pareada, en el claustro

 

sentimos auténtica debilidad por los claustros, por su paz y sosiego, por su break con el mundo

sentimos auténtica debilidad por los claustros, por su paz y sosiego, por su break con el mundo

 

dobles columnas, no pareadas, en el claustro

dobles columnas, no pareadas, en el claustro

 

Claustro, al fondo el Refectorio (hay que pasear después de una buena comida)

Claustro, al fondo el Refectorio (hay que pasear después de una buena comida)

 

ventana acristalada en el claustro, desde la que se divisa la bahía mareal, circunstancia realmente extraordinaria; en su día, tal y como puede verse en otra fotografía hecha desde abajo, el claustro tendría continuación a través de esta "ventana" actual

ventana acristalada en el claustro, desde la que se divisa la bahía mareal, circunstancia realmente extraordinaria; en su día, tal y como puede verse en otra fotografía hecha desde abajo, el claustro tendría continuación a través de esta «ventana» actual

 

las tres ventanas acristaladas que aparecen juntas arriba son las del especial claustro con vistas a la bahía mareal y al mar; algún otro en el mundo tiene tales vistas?

las tres ventanas acristaladas que aparecen juntas arriba son las del especial claustro con vistas a la bahía mareal y al mar; algún otro en el mundo tiene tales vistas?

 

Refectorio, que da una idea de la cantidad de benedictinos residentes en su época

Refectorio, que da una idea de la cantidad de benedictinos residentes en su época

 

Sala de los Huéspedes

Sala de los Huéspedes

 

enormes chimeneas, para atender las otroras grandes demandas (de calor y comida) de residentes y visitantes

enormes chimeneas, para atender las otroras grandes demandas (de calor y comida) de residentes y visitantes

 

vista de la inmensa bahía mareal, con el molino en la isla que se divisa, desde una de las ventanas del refectorio; en el centro de la fotografía puede verse una de las hileras de turistas que, acompañados de un guía, recorren la bahía en marea baja

vista de la inmensa bahía mareal, con el molino en la isla que se divisa; en el centro de la fotografía puede verse una de las hileras de turistas que, acompañados de un guía, recorren la bahía en marea baja

 

Cripta de los gruesos pilares

Cripta de los gruesos pilares

 

cripta de las gruesas (inabarcables) columnas

cripta de las gruesas (inabarcables) columnas

 

justo en el centro, nos colocamos e invocamos nuestros personales deseos

justo en el centro, nos colocamos e invocamos nuestros personales deseos

 

ruegos (y preguntas) en la cripta de las gruesas columnas

ruegos (y preguntas) en la cripta de las gruesas columnas

 

sala de la rueda de abastecimiento y distribución

sala de abastecimiento y distribución

 

vista externa de la enorme rueda, con su enorme soga; los monjes la accionaban caminando en su interior

vista externa de la enorme rueda, con su enorme soga; los monjes la accionaban caminando en su interior

 

rueda de tracción monjil (caminando dentro de ella) con la que subían, y bajaban, las vagonetas de abastecimiento desde el exterior

rueda de tracción monjil (caminando dentro de ella) con la que subían, y bajaban, las vagonetas de abastecimiento desde el exterior

 

vista del carril pegado a la pared con una de las vagonetas

vista del carril adosado a la pared, con una de las vagonetas

 

vista de la imponente abadía, a la izquierda (esa especie de tubo largo) puede verse el carril por donde se abastecían desde el exterior mediante unas vagonetas

vista de la imponente abadía, a la izquierda (esa especie de tubo largo) puede verse el carril por donde se abastecían desde el exterior mediante unas vagonetas

 

una de las muchísimas salas que hay en esta espectacular abadía

una de las muchísimas salas que hay en esta espectacular abadía

 

la iluminación desde los ábsides de las columnas proporciona un agradable efecto en la Sala de los Caballeros, donde se recibía a los nobles

la iluminación desde los ábsides de las columnas proporciona un agradable efecto en la Sala de los Caballeros, donde se recibía a los nobles

 

galette especial, Campagnarde, de La Vieille Auberge, en la Grand Rue Intra Muros, con otra buena cidre bretonne

galette especial, Campagnarde, de La Vieille Auberge, en la Grand Rue Intra Muros, con otra buena cidre bretonne

 

crêpe de manzana flambeada al Calvados: riquísimaaa

crêpe de manzana flambeada al Calvados: riquísimaaa

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Huelga decir, por obvio, que Mont Saint Michel era una de las estrellas, sino la estrella, de este viaje. Es un lugar que deja marca, difícil de perderse en el olvido.

 

Fougères

Fougères es el último lugar a visitar en este periplo por la Bretaña Romántica, que, desgraciadamente, toca a su fin, nos recibe al atardecer.
Tenemos la fortuna, y la sorpresa agradable, de disponer de un área de autocaravanas próxima al enorme castillo que domina la ciudad. Es algo extraordinario, no se da en sitio alguno; bueno en uno de cada …….
El Castillo es realmente enorme, es el de mayor tamaño de los visitables en Francia. Su estado deja mucho que desear.
Desde el S.X hasta la anexión de Bretaña a Francia, fue el principal baluarte defensivo bretón frente a los galos.
Una de las puertas de entrada, la de Notre Dame, próxima a la hermosa Iglesia de Saint Sulpice, que exhibe en su entorno una interesante colección de petroglifos, esconde, tras un salto de agua, un extraordinario molino de cuatro grandes ruedas.
Los alrededores del castillo invitan a un tranquilo y relajante paseo, libre de viandantes (los franceses se recogen muy pronto, y no se ven turistas por aquí).
Jardines, callejas, un riachuelo que surca el asentamiento antiguo y popular del lugar con sus típicas y entrañables casitas ensambladas, y, arriba en el alto, el más antiguo beffroi (campanario municipal, de madera, que simbolizaba la libertad comunal, y desde el que se hacían las diferentes llamadas al pueblo con sus toques de campanas) bretón existente.
La visión nocturna del enorme y tranquilizador castillo, desde nuestra autocaravana en el área, nos relaja y nos hace entender que este precioso y enriquecedor viaje por Bretaña ha llegado a su fin, dejándonos un especial y dulce regusto por haberlo vivido.

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murallas del castillo

llegamos al Castillo de Fougères, el más grande de Francia de los visitables

 

el paseo que ronda el castillo está jalonado de preciosas jardineras

el paseo que ronda el castillo está jalonado de preciosas jardineras

 

jardineras ornamentales en el paseo

jardineras ornamentales en el paseo

 

placeta del pueblo frente al castillo

placeta del pueblo frente al castillo

 

lateral del castillo y foso, el arco abierto en el muro permite un salto de agua a un molino de cuatro ruedas

lateral del castillo y foso, el arco abierto en el muro permite un salto de agua a un molino de cuatro ruedas

 

extraordinario molino de cuatro ruedas que aprovecha el salto del riachuelo que rodea el castillo

extraordinario molino de cuatro ruedas que aprovecha el salto del riachuelo que rodea el castillo

 

Castillo de Fougères, el más grande de Francia, con el foso que alimenta (arco pared izquierda) el molino de cuatro ruedas

Castillo de Fougères, el más grande de Francia, con el foso que alimenta (arco pared izquierda) el molino de cuatro ruedas

 

acceso al Castillo de Fougères, y anejos al mismo

acceso al Castillo de Fougères, y anejos al mismo

 

torreones custodios de la entrada al castillo

torreones custodios de la entrada al castillo

 

uno de los muchos torreones del enorme castillo

uno de los muchos torreones del enorme castillo

 

el beffroi más antiguo de Bretagne

el beffroi más antiguo de Bretagne

 

castillo y muralla desde la ronda de guardia

castillo y muralla desde la ronda de guardia

 

vista conjunta del Castillo y murallas

vista conjunta del Castillo y murallas

 

agradable parque entre la muralla y el barrio antiguo

agradable parque entre la muralla y el barrio antiguo

 

principal puerta de acceso al pueblo, la de Notre Dame

principal puerta de acceso al pueblo, la de Notre Dame

 

en primer término, barrio antiguo circundado por el riachuelo del castillo; arriba, la nueva ciudad, con el beffroi en el centro de la imagen

en primer término, barrio antiguo circundado por el riachuelo del castillo; arriba, la nueva ciudad, con el beffroi en el centro de la imagen

 

casitas típicas en el barrio antiguo extramuros del castillo

casitas típicas en el barrio antiguo extramuros del castillo

 

Iglesia de Saint Sulpice

Iglesia de Saint Sulpice

 

recopilación de petroglifos junto a la iglesia

recopilación de petroglifos junto a la iglesia

 

úlltima noche de viaje, el más grande castillo de Francia velará nuestro sueño

úlltima noche de viaje, el más grande castillo de Francia velará nuestro sueño

 

acabamos con el viaje, y con la última botella de cidre bretonne

acabamos con el viaje, y con la última botella de cidre bretonne

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Nos han quedado por el camino, sin visitar, lugares que hubieran mejorado el viaje, y que ojalá podamos disfrutar en un futuro. El tiempo disponible condiciona y obliga a economizar.

Volvemos, la realidad nos espera, qué le vamos a hacer!

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